miércoles 23 de mayo de 2007

Milan, campeón de Europa


Por Acuasaurius. Hace algunos minutos el Milan se acaba de proclamar campeón de Europa por séptima vez en la historia tras vencer en la final al Liverpool por 2-1. Antes de nada quisiera aprovechar para felicitar a todos los seguidores milanistas que por casualidad o interés estén leyendo esta breve reseña sobre fútbol, aquí, en el club del dinosaurio. También quisiera empezar el post de hoy siendo honesto con todos vosotros, reconociendo de antemano mi afición por los colores del Liverpool, que seguramente condicionará la óptica con la que habré visto el partido de esta noche. Pido por tanto perdón por ello si me dejo llevar en algún momento por la pasión.
Hechas estas dos aclaraciones, creo que el partido ha sido todo lo opuesto a la final que estos dos equipos protagonizaron en 2005. Si en Estambul hubo emoción, goles y espectáculo; esta noche en Atenas hubo menos emoción, menos goles y menos espectáculo. Ha sido un partido embarullado, mientras que hace dos años disfrutamos de un encuentro alocado. Son palabras que parecen indicar lo mismo, pero que en el fondo significan cosas muy distintas. La segunda lleva a la pasión, los goles y el heroísmo, que son conceptos que definen el mejor de los fútbol posibles. Y la primera conduce poco a poco al aburrimiento, que es más o menos lo que por momentos he sentido viendo la televisión yo, aficionado reconocido de uno de los finalistas.
Lamento lo que voy a decir, pero no me gusta que haya ganado el Milan. Y es que aunque creo que en líneas generales el resultado ha sido justo, me da especialmente rabia la forma en la que han conquistado la Champions los hombres que dirige Carlo Ancelotti. Primero, dicho sea de paso, porque en un principio estaban sancionados por tramposos y no iban a disputar la competición. No es una excusa, pero conviene recordarlo. Segundo, porque me molesta que hayan vencido en un partido en el que el único equipo que ha puesto fútbol de verdad sobre el césped ha sido el de Rafa Benítez.
Los que me conocen saben que a mí el juego táctico y en ocasiones ramplón me gusta. Sin ser defensor a ultranza, no me considero precisamente un enemigo del catenaccio. Pero lo que no me gusta es que lo practiquen aquellos equipos que pueden perfectamente jugar a otra cosa. No es lo mismo ver a la defensiva a un conjunto limitado técnicamente que ver a uno que alberga en sus filas a figuras como Kaká, Sheedorf o Pirlo. Por cierto, ninguno de ellos apareció en los 90 minutos.
Paradójicamente la final la ganó un hombre que tiene que ver más bien con el club de las limitaciones de calidad. A Inzaghi, el autor de los dos goles, le quitan de en medio a Shevchenko, pero le amenazan trayendo a Ronaldo, Gilardino y compañía. Sin embargo siempre acaba jugando y marcando goles importantes, aunque algunos de ellos sean de pura suerte por culpa de algún rebote involuntario en alguna jugada a balón parado. Otro ejemplo del contrasentido al que me refiero se da en el caso de Gattusso, un centrocampista con pésimo manejo del balón que prácticamente solo corre y hace faltas, pero que en menos de un año ya ha sido campeón del mundo con su selección y campeón de Europa con su club. Así es el fútbol.
Termino con una pequeña referencia al Liverpool. Faltó sobre todo remate. Lo demás estuvo bien y el planteamiento de presión que propuso Benítez funcionó hasta que sus jugadores se agotaron en los últimos 15 minutos del encuentro. De lo contrario, lo mismo el gol de Kuyt no hubiera llegado demasiado tarde; a dos minutos del final más descuento (siempre medio minuto menos en el reloj del colegiado). Pese a todo, este equipo sigue siendo el conjunto honesto que se entrega hasta la extenuación, con sabor en todo instante a fútbol de antaño; el que mejor sabe emocionar a todos.
Por eso, a diferencia de las demás aficiones, como le pasó al Milan en 2005; nadie se había marchado del estadio durante la entrega de la copa en manos de Maldini. Por eso nadie dejó de cantar ni animar cuando se acabó el partido. Por eso cuando marcó Kuyt, todos pensamos que igual el milagro aún podía volver a repetirse.

sábado 12 de mayo de 2007

La batalla por el anillo ha comenzado

Por Diplodocus. Han tenido que comenzar los playoffs de la NBA para que comenzara también el verdadero espectáculo de este deporte, con toda su emoción y sorpresas. La primera de ellas, con mayúsculas, saltó en primera ronda con la eliminación del mejor equipo de la temporada regular, los Dallas Mavericks, frente al octavo clasificado de su conferencia, los Golden State Warriors. Pocos podrían imaginar que el equipo tejano, con la sexta mejor marca de victorias-derrotas de la historia de la liga, sería incapaz de derrotar a unos Warriors que se metieron en las finales a última hora en dura pugna con unos decepcionantes Clippers de Los Ángeles. Ha sido la primera vez desde que todas las eliminatorias se deciden al mejor de siete partidos que el primer clasificado de una conferencia pierde frente al octavo. La tercera vez que ocurre en toda la historia.
Aunque bien es cierto que los de la bahía de San Francisco habían vencido varias veces en temporada regular a los Mavs, pocos imaginábamos que un equipo en el que Cuban ha invertido tanto dinero y que la campaña pasada llegó a la gran final, caería de la forma en que lo hizo a las primeras de cambio. Nada funcionó para los vaqueros. Jason Terry estuvo desaparecido y la aportación ofensiva de los titulares (véase el caso de Stackhouse o Howard) fue bastante pobre para tratarse de una serie final. Por no hablar de Dirk Nowitzki. El alemán será elegido MVP de la temporada regular casi con total seguridad el próximo martes, toda vez que recibió el mayor número de votos en la elección de los mejores quintetos de la campaña. Pero para entonces ya no estará jugando por el anillo. El #41 no estuvo en la eliminatoria y la defensa que plantearon los Warriors sobre él practicamente anuló cualquier conato de cambiar la situación. Baste un ejemplo: ocho puntos en el último partido de la serie con solo dos canastas de campo, el peor registro de Nowitzki en los playoffs desde que llegó a la NBA. Y si él no está en cinco partidos, es complicado que Dallas saque adelante una eliminatoria en la que creo que la presión y el factor Nelson jugaron en contra del mejor equipo del año.
Supongo que en el fondo me equivoqué subestimando a los de Avery Johnson y menospreciando a los Warriors. No ha sido mi único pronóstico errado. También me equivoque con Miami, los actuales campeones, que perdieron en primera ronda por un rotundo 4-0 ante los Bulls. Chicago no ganaba en playoffs desde la canasta de Michael Jordan en Utah que les dió el sexto anillo. Pensé que la remontada de los últimos dos meses de liga regular les daría para ir progresando en las finales, que Wade llegaría a tiempo y que O'Neal respondería mejor. Sin embargo, el problema de los Heat estuvo en el perímetro. Con "Flash" físicamente mal, hombres como Jason Williams o Posey deben asumir más responsabilidad. Si a eso le sumamos que en los Bulls funcionó Wallace por dentro y que Hinrich, Gordon, Nocioni y compañía tuvieron acierto, el resultado final tampoco sorprende tanto.
También me equivoqué sobrevalorando a Denver tras la primera victoria en San Antonio. Esperaba mucho más de Carmelo e Iverson en una eliminatoria que pintaba inesperadamente bien. Los Spurs reaccionaron sin problemas (al final 4-1) y son un equipo a tener muy en cuenta. Si Duncan sigue a ese nivel con Parker y Ginóbili anotando y encima la producción del resto de la plantilla (hombres como Horry o Finley) comienza a dar sus frutos tan pronto, los tejanos se pueden llevar el anillo. Respeto mucho a los equipos que hacen el último mes y medio de competición a un alto nivel y que se crecen en el momento decisivo de la temporada, aún sin ser una vez más los máximos favoritos a priori. Eso es lo que siempre le ocurre a San Antonio y ya han ganado dos títulos en los últimos cuatro años.
Estamos ahora mismo inmersos en las semifinales de conferencia. Si le dicen a Utah antes de que esto empezase que eliminarían a los Rockets y se quitarían de en medio a los Mavericks en el cruce, nadie en Salt Lake City se lo creería, pero eso es hoy en día algo tan real como que McGrady todavía no ha ganado una serie de playoffs en su carrera o que es la segunda vez consecutiva que a Houston le remontan un 2-0 en una serie.
Detroit por su parte se confirma como claro candidato al anillo y es el equipo que más está creciendo en las finales. Los de Sunders van camino de su segundo 4-0 como Chicago no mejore su acierto de cara al aro. Estos Pistons no son los Heat de la ronda anterior y no se puede vivir solo de la intimidación en el rebote de Wallace para ganar una eliminatoria. El vencedor se las verá seguramente con los Cavaliers de LeBron, que sigue a lo suyo ante Nueva Jersey, promediando de media 30 puntos por partido. A ver si son capaces de reaccionar los Nets.
Termino con lo mejor, el duelo Suns-Spurs, en el que yo me descubro: me encantaría que pasase Phoenix. Por juego, que es sinónimo de espectáculo y vistosidad en los de Arizona, y por la pareja Nash-Stoudemire. Su bestia negra siguen siendo los de Popovich, que las dos veces anteriores ya les vencieron. Pero en esta ocasión en el bando de los Suns no hay lesiones importantes. La batalla es ataque-defensa y veremos quién puede con quién esta vez; si las canastas y la velocidad o si la táctica y el control. Amantes del baloncesto, que nadie se lo pierda: es de lo mejor que podemos disfrutar en unos playoffs que de momento están siendo cuando menos interesantes.

viernes 4 de mayo de 2007

Aznar y el vino


Por Patosaurus. El ex presidente del Gobierno, Jose María Aznar, recibía en Valladolid la medalla de honor de la Academia del Vino de Castilla y León. Durante el transcurso del acto, botella en mano, Aznar aprovechó el momento de hacer declaraciones para decir lo siguiente: "A mí no me gusta que me digan no puede ir usted a tanta velocidad, no puede comer hamburguesas de tanto o se le prohíbe beber vino. Déjeme que decida por mí, que en eso consiste la libertad". A continuación, el Presidente del Partido Popular, en alusión a la última campaña de la DGT, señaló: "¿Quién te ha dicho que quiero que conduzcas por mí? Las copas de vino que me tomo, déjeme que las tome tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie".
Realmente no merece mucho la pena comentar esta información. Si acaso, tratar de convencer a los más despistados de que las palabras antes escritas provienen efectiva y literalmente de la boca del protagonista y no de una pura invención de la redacción del jurásico.
No sé qué me produce más lástima de todo esto, si el (una vez más) peculiar sentido del humor de Aznar, todo un ex presidente de nuestro país; si lo desafortunado de sus palabras o si las ridículas risitas de los asistentes al acto, todos ellos cómplices de una frivolización desafortunada sobre uno de los mayores problemas de nuestra sociedad: las numerosas muertes por accidente de tráfico por culpa del alcohol.
¿Qué sería capaz de decirles a las familias de esas víctimas ahora Don Jose María Aznar? ¿Que lo que dijo, lo dijo precisamente bajo efectos del alcohol servido en el acto? ¿O les mandaría como señal de arrepentimiento por sus declaraciones una botella de vino?

jueves 3 de mayo de 2007

Pinceladas


Por Pterodáctilo. Ha pasado mucho tiempo desde el último post y quizás algunos de vosotros, lectores, estaríais pensando si mi falta de constancia en el trabajo aparecía de nuevo sin remedio para extinguir a los dinosaurios de una vez para siempre. Lamento si a alguien le ha podido decepcionar este paréntesis. Lo cierto es que algunas ocupaciones de tipo familiar y laboral me han mantenido al margen del jurásico todo este tiempo, algo que no significa ni mucho menos que haya dejado de pensar con malicia de saurio periodista sobre las cosas que nos asedian cada día. Para plasmar algunas de ellas, aquí está el regreso a una actividad redactora que confío en que a partir de ahora sea bastante más regular. Lo prometo, como también prometo colgar próximamente mi reflexión sobre los árbitros del mundo del deporte que un buen amigo me sugirió hace algunas semanas. Ése es un punto de vista que espero compartir en breve con todos vosotros.
Durante estas mini vacaciones en la cueva de los dinosaurios, ahí fuera han pasado muchas cosas. En el mundo del deporte a Alonso y especialmente a los "alonsinos" (como suele calificar a sus incondicionales otro buen amigo mío) parece que se les atraganta esta gran racha inicial de campeonato de ese jovencito llamado a ser escudero sumiso de Fernando en un principio, que parece haber salido respondón y ganador. Ese jovencito llamado también Hamilton. En la NBA, Calderón entra en la historia ganando partidos de play-offs con juego sólido y protagonismo decisivo para su equipo, en una temporada donde podría saltar la gran sorpresa en la primera eliminatoria, como Dallas no remonte ante Golden State . En tenis Rafa Nadal hacía ya tiempo que había entrado en la historia, pero ahora parece como si en la historia su nombre empezase a grabarse con letras doradas de victorias sobre el más grande, Federer, mientras son ya 71 alegrías consecutivas sobre el polvo de ladrillo. Y en fútbol, la magia de Anfield ha vuelto a meter al Liverpool en la final de la Champions, como dos años antes a costa de Mourinho y su Chelsea, como dos años antes de nuevo contra un insultante Milan en la final, que llegó a jugar mejor que el equipo que mejor había jugado este año en toda Europa. A ello se suman los sueños e ilusiones del Sevillismo de hacer algo muy grande esta temporada. Esta noche certificaron los de Juande Ramos la final de la UEFA por segunda vez consecutiva, la final española de Glasgow. La semana que viene deberían cerrar la final de Copa ante el Depor y veremos que pasa este domingo en el Bernabéu con la liga más emocionante de los últimos años en el aire.
En este tiempo de sequía prehistórica, volvimos a contemplar, atónitos, el horror y la miseria de una nueva matanza en un centro de estudios de los EE. UU. Fue en la Universidad de Virginia y murieron unas 30 personas a manos de un desequilibrado que no tuvo problemas en conseguir armas de fuego una vez más. ¿Qué diría Charlton Heston justo tras conocer la noticia? ¿Qué le diría entonces a su amado rifle y a sus fieles incondicionales? Mejor aún, ¿qué sería capaz de defender ahora una vez más delante de tantas familias destrozadas?
Han pasado varias semanas y en ese tiempo en Francia podría gobernar el país una mujer por primera vez en su historia. Ségolène Royal, del Partido Socialista, parte por debajo en los sondeos frente a Nicolas Sarkozy, de Unión por el Movimiento Popular; pero el quid de la cuestión será saber si la abstención podría favorecer a la izquierda por una vez en la vida. Sarkozy, que ha ido suavizando su discurso a medida que ha avanzado la campaña, se ha quedado sin el apoyo de la extrema derecha de Jean-Marie Le Pen, que ha pedido a sus votantes que voten en blanco. Por su parte, me pregunto por qué el centrista François Bayroux ha pedido lo mismo que Le Pen, si sus palabras textuales a sus fieles fueron "no votéis a Sarkozy". Me resulta cuando menos "curiosa" esa forma de pedir a sus votantes que no se pronuncien sobre ningún candidato de los dos, pero negando la elección para uno de ellos. Y eso que Bayroux tampoco apoya a Royal. Veremos qué pasa el domingo.
En todo este tiempo de ausencia, el lienzo de los dinosaurios se había quedado blanco. Entre medias, hasta un fotolog de fútbol ha sido creado por ahí! Pero aunque el tapiz estuviera poco trabajado, basten, eso sí, estas pequeñas pinceladas de color informativo para seguir rellenándolo. Así seguirá la cosa hasta que caiga otro meteorito sobre la tierra. Que venga si se atreve.